Las vacunas contra el covid-19 llegarán por couriers conservando la cadena de frío

- 27 de noviembre de 2020 - 21:52
Tomada del Twitter del MSP

El viceministro de Salud, Xavier Solórzano, indicó que existen 706 denuncias por la emisión fraudulenta de los carnés de discapacidad y 28 sumarios administrativos.

Ecuador está a la espera de la llegada de las vacunas para inmunizar a la población contra el covid-19. El Ministerio de Salud Pública prepara una campaña de concienciación y comunicación en torno al tema, pues no todas las personas podrán acceder a las dosis, especialmente niños y los mayores de 55 años.

En una entrevista con El Telégrafo, el viceministro de Salud, Xavier Solórzano, explica cómo será el proceso de distribución de las vacunas, a qué centros llegarán, cómo lo harán, los costos. Pero también se refirió a cómo avanzan los procesos por corrupción en hospitales durante la pandemia.

Están terminando un plan para suministrar la vacuna contra el coronavirus a unas 30 mil personas en el país, ¿cómo avanza ese proceso?

Dentro del plan se tiene previsto que se podrá vacunar hasta unas 30 mil personas por día. El plan está ya en su segunda versión, la semana anterior tuvimos una reunión para afinar algunos detalles tanto logísticos como de transporte y también el reclutamiento que vamos a necesitar hacer de personal para tener muchos puntos de vacunación.

En principio tenemos las unidades de salud del Ministerio de Salud Pública (MSP) y del IESS, y podemos sumar las de Policía y Fuerzas Armadas que dan alrededor de unas 3.000 unidades, los puntos de atención y de vacunación que tendremos.

A eso se suma que podríamos contar también con la participación del sector privado y duplicar la capacidad de oferta de puntos de vacunación y quizás, en una fase más avanzada, hasta triplicar dependiendo de las necesidades, porque hay que ir adecuando también la cantidad de vacunas que vayamos recibiendo.

Esa es una de las cuestiones que hemos negociado en principio con los proveedores para evitar que todos nos entreguen todo (las dosis) a la vez, sino que vayamos utilizando en forma progresiva y eso hace parte del plan de vacunación.

Entonces, ¿entre establecimientos públicos y privados estaríamos hablando de unos 6.000 inicialmente?

Aproximadamente, sí.

¿Y de cuántas dosis hablaríamos inicialmente?

En este momento hemos negociado un total de 18 millones de dosis, eso es lo que hemos negociado y seguimos negociando con otros proveedores; no es que ya hemos cerrado la puerta con el resto. Seguimos en conversaciones con Moderna, con Johnson & Jonhson, con Sinovac (China), Novavax (Estados Unidos). Seguimos en el proceso, pero en este momento, para arrancar, tenemos 18 millones de dosis reservadas y garantizadas para el país.

¿Estas dosis alcanzarían a inmunizar a qué porcentaje de la población?

Aproximadamente al 60% de la población.

¿Pfizer también entra en las conversaciones?

Sí, con Pfizer tenemos ya un acuerdo.

¿Qué pasa con el 40% restante de la población, cuándo se podrá inmunizar?

Eso habrá que ver en el transcurso de la vacunación de cómo va comportándose la epidemia, recordemos que siempre habrá un porcentaje de personas que ya contrajeron la enfermedad y que tienen anticuerpos, entonces habrá que ver cuánta gente es y si con ese 60% puede ser suficiente.

No sabemos en este momento, estos son más bien postulados teóricos, se estima que entre el 60% y 70% de cobertura de una población, para prevenir contagios, es suficiente para reducir la velocidad de transmisión y la afectación que tienen al resto de la población.

Pero como este es un virus nuevo que se ha comportado de manera absolutamente impredecible, es muy difícil afirmar con certeza algo en este momento. Eso habrá que decidir en su momento, cuando se den las circunstancias y se tomarán las decisiones más adecuadas para el beneficio de la salud pública del país.

¿Dentro de ese 60% no están contemplados niños ni personas de la tercera edad?

No están porque ninguna de las vacunas que en este momento están avanzadas, con excepción de unos ensayos pequeños que están haciendo ahora en final de fase 3 AstraZeneca y Pfizer, todas incluidas estas dos farmacéuticas han experimentado con población sana, con personas sanas de 18 a 55 años de edad.

Ese ha sido el universo de experimentación, entonces por eso es que no podemos arriesgarnos a incluir a los mayores de 55 años ni a los menores de 18, y tampoco a las personas que tengan comorbilidades, como por ejemplo diabetes, algunas discapacidades, porque no sabemos cómo se comporta la vacuna en esas personas.

En el futuro, cuando ya tengamos más evidencia científica y que se pruebe sobre todo que un tipo de vacuna es segura para aplicar a estos grupos de población, se utilizará la respectiva vacuna; mientras tanto estos grupos de población seguirán siendo cuidados como hemos hecho hasta ahora, poniéndole mayor énfasis al cuidado de las personas de mayor edad. Los niños y adolescentes no es que no se enferman, pero tienden a tener una enfermedad más leve que el resto, pero hay que seguir practicando las medidas de prevención.

Cuando las dosis lleguen al país ¿cómo será el proceso de inmunización, las personas tienen que someterse a exámenes primero para ver si no tienen comorbilidades?

Vamos a empezar por el personal de primera línea, es decir de salud, fuerzas del orden, aquellos que están en los centros de privación de libertad, que trabajan en centros gerontológicos, policías de tránsito, policías municipales, las personas que hacen recolección de desechos de los diferentes municipios.

Entonces, una de las primeras cosas que hay que hacer es un tamizaje, saber si esa persona tuvo o no la enfermedad. Si es necesario habrá que hacer pruebas de detección de anticuerpos en esas personas y así iremos seleccionado y vacunando de manera paulatina, pero sí, efectivamente, esa es una de las tareas que hay que cumplir: verificar si la persona tiene o no anticuerpos y si tuvo o no la enfermedad.

¿La distribución de las dosis va a ser simultánea en los aproximadamente seis mil centros?

Sí, exactamente, la idea es desplegar el esfuerzo a escala nacional en todos los lugares. En este sentido, al personal de primera línea de salud es importante señalar que estarán incluidos públicos y privados, no hay ninguna distinción porque todos somos personal de salud.

En los centros de salud, en los hospitales tanto públicos como privados, se empezará con la vacunación y se incluirá al resto del personal que trabaje en esas unidades, es decir administrativo, de limpieza, auxiliar, todos los que están en esas unidades de salud serán vacunados.

Las farmacéuticas que están desarrollando las vacunas han informado cómo es el proceso de la cadena de frío para que se mantengan las dosis, como país ¿estamos preparados para cumplir con todo ese proceso?

Sin duda, lo que se necesita es fortalecer la cadena de frío que tenemos porque es una vacuna adicional a las otras que ya mantenemos. Recordemos que tenemos todas las vacunas para los niños menores de 5 años, que se sigue haciendo la cobertura; tenemos la vacuna de influenza, entonces esta es una vacuna más.

Sí se necesita reforzar la capacidad de la cadena de frío en algunos lugares y eso también hace parte de este plan de vacunación: identificar los lugares donde tenemos que adquirir más refrigeradoras, más cajas térmicas, los guardianes que son los aparatos para desechar las agujas, cuántas jeringuillas necesitamos, todo eso hace parte del plan y efectivamente vamos a ir fortaleciéndolo.

Ahora quizás la inquietud también viene porque la vacuna de Pfizer y la de Moderna necesitan ultracongelación, es decir estar a menos 70 grados centígrados, pero qué es lo que ha ocurrido, que en el caso de Pfizer específicamente, con quienes tenemos un acuerdo, ellos han diseñado una caja térmica que funciona con hielo seco y varias capas aislantes, que permiten conservar la vacuna hasta por un mes y estas cajas térmicas pueden ser almacenadas en las refrigeradoras normales entre 2 y 8 grados centígrados.

La otra innovación interesante con Pfizer es que no van a utilizar el mecanismo tradicional de distribución de la vacuna. ¿Qué quiero decir con esto? Normalmente vienen los embarques de vacunas por avión, llegan al aeropuerto, se desaduanizan, van a una bodega y nosotros nos encargamos de la distribución.

En este caso, por las características de la vacuna y por la necesidad de garantizar un rápido acceso a la misma, Pfizer va a utilizar empresas de correo puerta a puerta como DHL, FedEx y eso hace parte también de nuestro plan de vacunación, que nos exige ser mucho más minuciosos.

Entonces al proporcionar nosotros esa información a Pfizer (dónde las necesitamos, cuántas dosis), ellos saben que nos tienen que entregar, por citar un ejemplo, dos mil dosis en el hospital de Cayambe y van a llegar vía DHL o cualquiera de estos couriers y lo que tenemos que hacer es estar listos para recibirlas. Tenemos que estar listos para desplegar la vacunación en ese punto de atención. Entonces eso nos facilita enormemente porque no vamos a requerir de inversiones en estos ultracongeladores.

Si es que fuese el caso de necesitar algo de almacenamiento de ultracongelación recurriremos al sector privado, la industria alimenticia como en las florícolas que tienen estos congeladores que nos permitirían almacenar, pero si es que tenemos una distribución ya en el punto de vacunación del número de dosis no requeriremos esto porque hay que planificar bien para utilizar este número de vacunas de forma inmediata.

¿Cuál va a ser el papel de la empresa privada en el tema fideicomisos, la industria de alimentos, flores, cómo están coordinado el trabajo con ellos?

Tenemos un equipo de trabajo con el que nos hemos reunido poco más de dos meses, ahí están incluidos todos los fideicomisos y con ellos estamos trabajando todos estos detalles. Además, algo importante es la digitalización del proceso, qué quiero decir con esto, que vamos tener una innovación en el tema del manejo logístico y de la administración de la vacuna utilizando códigos bidimensionales, los códigos QR.

Eso nos va a permitir a nosotros medir la trazabilidad de la vacuna desde su origen hasta su destino para poder garantizar de que cada vacuna sea utilizada de la mejor manera y, sobre todo, después de administrarla, hacer el seguimiento a las personas que la recibieron. Al tener un sistema de información digital con un código QR, en el momento de administrar la vacuna sabemos ya el recorrido de la misma, pero de ahí en adelante también hacer el seguimiento de la persona.

Si la persona por alguna razón presenta efectos adversos notificará a la unidad de salud más cercana y con ese sistema de información se registrarán esos eventos; entonces se podrá hacer un seguimiento por los siguientes dos años, porque eso es lo que hay que hacer.

Hay que medir la titulación de anticuerpos, cuántos anticuerpos tiene, cuánto tiempo dura, después también habrá que medir la inmunidad celular. Las famosas células, los linfocitos T, que se habla del CD4, el CD8, que son parte de la inmunidad celular. Entonces todo eso estamos incorporando e innovando con el aporte del sector privado, estamos trabajando con las universidades, con los fideicomisos, hemos tenido un trabajo muy productivo.

Justamente con este equipo técnico trabajamos la semana pasada en el plan y seguimos porque esto es muy dinámico, es un esfuerzo de país. Este es un buen ejemplo de que se puede trabajar de manera conjunta con una sola visión que es sacar el país adelante.

La trazabilidad y el seguimiento son muy importantes, porque cuando empezó la pandemia quedaron al descubiertos actos de corrupción en algunos hospitales, también escasearon las mascarillas, alcohol y todos estos insumos, ¿cómo van a hacer para que cuando llegue la vacuna no haya este tipo de mafias, y no se especule con el precio en los centros privados?

No van a poder especular con el precio de la vacuna, porque va a ser provista por el Gobierno Nacional, esta es una política pública, es una decisión de Estado, pensando en el bienestar de la población, por eso el Gobierno, el Estado ecuatoriano, está invirtiendo los recursos para adquirir esas vacunas.

Por eso estamos por implementar este sistema digitalizado que nos permitirá que cada dosis, cada frasco de la vacuna esté identificado. Estos frascos tienen también su código de identificación, el código QR, y con ello sabremos dónde se entregó, quién recibió, cuántas dosis se administraron y a quién se le administraron. En todo eso estamos trabajando precisamente para hacerlo con transparencia, porque no queremos que en este caso particular de la vacuna entren personas e intereses que lo único que buscan es enriquecerse perjudicando al resto.

Aquí eso no va a ocurrir por la forma en que está diseñado el proceso, es el Gobierno Nacional el que compra las vacunas, hemos venido negociando varios meses de forma directa con los productores, no hay intermediarios, no hay un representante local que va a pedir la comisión ni mucho menos.

Esto ha sido una negociación directa con los fabricantes y ellos nos entregarán la vacuna acá en el país y se aplicarán con base en los lineamientos que tengamos en el plan de vacunación y utilizando estas herramientas también para la trazabilidad y seguimiento de a quiénes se aplicó la vacuna.

En el caso de los 3.000 centros privados que la reciban, ¿cómo será el acceso, será para los afiliados a la red de salud pública para que no les cueste nada?

La vacuna no va a costar nada, reitero que es una inversión pública, pensando en el bienestar de la población, es una estrategia de salud pública, pero también es una política pública que tiene una externalidad muy grande en términos de la producción y generación de ingresos en el país. O sea, esto está directamente ligado con la economía, porque es una inversión que hacemos “pequeñita”, para el rédito que nos puede dar.

¿A qué me refiero con eso? Recordemos que durante los meses críticos de la pandemia, hasta julio que se hizo una medición, el país perdió $ 4.500 millones por el confinamiento, por el cese de actividades, de la producción y el comercio.

Nosotros aproximadamente estamos hablando de una inversión de $ 200 millones de inversión para garantizar que el país pueda seguir trabajando, reincorporando más actividades productivas y comerciales y regenerando la capacidad productiva, porque es lo que tenemos que hacer los próximos años que se nos vienen, no van a ser fáciles, es una inversión pública importante que se hace con la vacuna.

No tendrá ningún costo, los puntos de vacunación que estén en los sitios privados serán parte del plan de vacunación que estará liderado por la autoridad sanitaria nacional que es el Ministerio de Salud Pública, es decir todos los puntos de vacunación que se utilicen en el país para administrar la vacuna estarán supervisados y liderados por el MSP.

Va a haber alguna campaña de socialización, porque hay temor en la población por este virus. Se sabe que la vacuna no es otra cosa sino que le inyectan a la persona el virus para que el cuerpo genere los anticuerpos.

Sin duda es parte del plan de vacunación, es un componente específico de comunicación y promoción, de hecho en la última reunión acordamos crear un grupo técnico específico de comunicación con comunicadores tanto públicos como privados para diseñar esta campaña de comunicación, de educación, a la población para desvirtuar todos estos mitos que existen alrededor de la vacuna.

Hay que recordar que existe no solo aquí en el país sino en el mundo, un movimiento antivacuna que tiene, en una sociedad democrática, el derecho de pronunciarse.

Sin embargo, lo importante es transmitir los conceptos y las evidencias científicas a la población para que tenga la conciencia y tome la decisión de acceder a la vacuna, porque es una herramienta terapéutica para el combate de la epidemia, entonces sí vamos a hacer esta campaña de comunicación.

Por lo general son virus atenuados o son partecitas del virus que se utilizan para desencadenar una reacción del sistema inmunológico de la persona y la generación de anticuerpos que neutralicen a ese agresor, ese es el concepto básico de una vacuna.

Pero en este caso de la covid-19 hay varios tipos de tecnología que se han experimentado y que no son comparables una con otra. Por ejemplo, de todas las vacunas que ahora tenemos con excepción de Johnson & Johnson, todas han probado con al menos dos dosis, una inicial y un refuerzo, entonces ese es otro elemento importante dentro de la campaña de comunicación: la concienciación de la población de que se requieren dos dosis.

Al requerirse estas dos dosis tenemos que definir que dependiendo de la vacuna, puede ser a los 21 días la segunda dosis o a los 28, dependerá de la vacuna. Quiero poner énfasis en que si se empezó con la vacuna, por ejemplo, de AstraZeneca, la segunda dosis tiene que ser la misma farmacéutica, no se pueden intercambiar vacunas, no se pueden combinar.

No es que se puede recibir la primera dosis de una y la dosis de refuerzo de otra, eso no se puede hacer porque son diferentes tecnologías de desarrollo de las vacunas y no se pueden mezclar, estos son elementos importantes también que se van a comunicar a la población.

¿Hay alguna diferencia entre la primera dosis y la segunda, o son los mismos componentes?

Es exactamente la misma vacuna, sino que la segunda es una dosis de refuerzo, porque en la experimentación se ha visto que la generación de anticuerpos y la consolidación de la presencia de estos es mucho mayor con una segunda dosis. Lo que hace es despertar la respuesta del sistema inmunológico y consolidar esa respuesta con la segunda dosis.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) dijo que ningún sistema de salud está preparado para la compra de dos de las 10 vacunas que estaban en fase 3, por la tecnología con la que se han desarrollado, ¿qué piensa al respecto?

A lo que se refería la OMS es sobre todo al almacenamiento de la vacuna, sobre la ultracongelación, se necesitaría ampliar la cadena de frío con ultracongeladores para almacenar, pero como dije en el caso de Pfizer, con quienes ya hemos hecho un acuerdo, las entregas van a ser parciales y a los puntos de vacunación directamente.

No necesitamos almacenar grandes cantidades de vacuna en un determinado lugar y eso es una innovación que está haciendo Pfizer que es muy favorable.

Hay que reconocer que también Pfizer ha hecho el compromiso de acompañar a este proceso de entrega de las vacunas, es consciente de la necesidad de mantener este proceso de conservación de cadena de frío y ellos tienen el compromiso de hacer un seguimiento hasta la administración de la vacuna, en ese sentido es una garantía para el país poder tener este apoyo de la farmacéutica.

¿Cuántos millones de dosis van a comprarle a AstraZeneca y cuál sería el costo?

Con AstraZeneca tenemos 5 millones de dosis reservadas, en términos de precio todavía no tenemos uno definitivo, se habló de un valor referencial de alrededor de $ 5 por dosis que puede subir un poco o bajar un poco, pero aproximadamente son $ 5 por dosis.

Con este mecanismo de Covax Facility ¿cuánto podría costar?

Covax Facility tiene otra estructura, tiene una canasta de vacunas, entonces ahí hay muchos de los fabricantes que están desarrollando los procesos de investigación, el desarrollo de vacunas, y lo que Covax Facility hizo es una estimación de precios comparando lo que podrían ser los más caros y los más baratos, y con esos precios se estimó uno promedio por dosis de $ 10,55, ese es el precio referencial en el caso de Covax Facility. Cada dosis, $ 10,55, $ 21, 10 vacuna por persona, porque necesita dos dosis.

¿El primer envío de vacunas cuándo llegaría y de cuántas dosis estaríamos hablando en total?

Los proveedores estiman que para finales de marzo de 2021, comienzos de abril, tendríamos ya disponibilidad de la vacuna acá en el país. En términos de número esto tenemos que negociar todavía, afinar las cantidades con los proveedores en función de nuestro plan de vacunación; esas cantidades de dosis tendremos que llegar a acuerdos específicos con los proveedores, pero en el segundo trimestre del 2021, es probable que ya tendremos las primeras vacunas disponibles en el país.

¿Cómo está la investigación a nivel de los hospitales, de los vendedores de insumos, por los casos de corrupción, cuántas pérdidas generó esto?

Seguimos con nuestro compromiso de luchar contra la corrupción y de hacer toda la gestión con mucha transparencia, compromiso y pulcritud. Tenemos que varios de los hospitales, por ejemplo, en la zona 2, el Hospital Francisco de Orellana; en la Zona 3, el Docente de Ambato; en la zona 7, el Teófilo Dávila y el hospital gineco obstétrico Ángela Loaiza, y en la zona 9, el Hospital General Docente de Calderón, han presentado denuncias ante la Fiscalía.

Es decir lo que se ha identificado en irregularidades está en manos de la Fiscalía, recordemos que nuestra responsabilidad es poner en manos de la justicia la información para que ellos hagan la investigación respectiva penal y determinen los indicios de responsabilidad que encuentren y hagan lo que tienen que hacer desde el punto de vista judicial.

Ya no es una competencia del Ejecutivo, pero sí hemos hecho eso.

Otra de las cosas que hemos hecho es que tenemos 61 funcionarios denunciados del MSP. Nosotros como MSP hemos puesto las denuncias de esos funcionarios a quienes se los identificó haciendo actos dolosos, mañosos, de corrupción.

También tenemos 706 denuncias contra ciudadanos involucrados en el tema de la emisión fraudulenta de carnés de discapacidad y tenemos 28 sumarios administrativos que se han iniciado en el MSP por el mismo tema, de tal suerte que estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance.

Quiero dejar en claro que la corrupción no es de ahora, viene de décadas atrás y lo lamentable es que se haya vuelto una cuestión aceptable por la sociedad ecuatoriana. Todos y cada uno de nosotros como ciudadanos tenemos la obligación de repudiar la corrupción y cambiar con nuestro comportamiento eso que cada vez se vuelve más tolerable y aceptable por el conjunto de la sociedad ecuatoriana. (I)

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