Estrés, comida y alcohol: riesgo cardiovascular “navideño”

23 de diciembre de 2012 - 00:00

Expertos en riesgo cardiovascular del Hospital San Camilo de Madrid señalaron que cuando se acercan determinadas fechas del año, el organismo puede modificar sus condicionantes de adaptación a los estímulos externos y aumentar el nivel de estrés psicológico o social y pone de ejemplo a la Navidad “por los cambios del estilo de vida y por los condicionantes psicológicos, emotivos y familiares”.

Según el médico perteneciente a esa institución, José Antonio García Donaire, el estrés es un factor de riesgo cardiovascular, pero no el único; los excesos con la alimentación y el alcohol también afectan de manera negativa a la salud cardiaca.

También indicó que en estos días festivos  es habitual que las verduras, las frutas y las legumbres sean sustituidas por dulces y alimentos ricos en sal y en grasas, lo que va en detrimento de la salud cardiovascular.

Asimismo, consideró necesario prevenir los cambios en la nutrición y la posible inclusión de alimentos que habitualmente se mantienen retirados de la dieta por ser hipercalóricos, como embutidos, dulces o algunos frutos secos.

García aseguró que la clave es seleccionar los alimentos de una manera proporcionada, tanto en cantidad como en calidad, igual que durante el resto del año. “Las personas con diabetes, hipertensión o hipercolesterolemia deben ser especialmente cuidadosas con las transgresiones dietéticas, con el consumo de alcohol y, sobre todo, no deben olvidar su medicación”, destacó.

En este sentido, subrayó que el frío también puede provocar vasoconstricción y broncoconstricción, es decir, una reducción del calibre de los vasos sanguíneos y de los bronquios. Asimismo, las enfermedades respiratorias “pueden inducir un menor intercambio de oxígeno y en pacientes con patologías cardiovasculares, empeorar su situación funcional”, advirtió.

La Fundación Española del Corazón recomendó controlar la alimentación, combatir el estrés y protegerse del frío, además de practicar ejercicio físico, que es una extraordinaria medida para cuidar el corazón y anteponer los regalos sanos a aquellos que puedan incentivar el sedentarismo.

Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares son extraordinariamente frecuentes y según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), suponen la principal causa de muerte en todo el mundo. Esta entidad explicó que los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales suelen ser fenómenos agudos que se deben, generalmente, a obstrucciones que impiden que la sangre fluya al corazón o el cerebro.

“La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro”, dijo.

García sostuvo  que en el transcurso del periodo navideño se produce un incremento del número de muertes asociadas a problemas cardiacos. “A los factores ya comentados se suma la mayor tardanza en acudir a centros sanitarios cuando se detectan síntomas típicos de enfermedad cardiovascular, infarto o ictus”, puntualizó.

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