Artesanos en 6 de Marzo piden reconocimiento patrimonial

Dos de los cuatro gremios de personas que elaboran monigotes desfilaron ayer para inaugurar oficialmente la venta de los gigantes de papel. La clausura se prevé para el 6 de enero.
02 de diciembre de 2018 00:00

Con bastoneras y banda de guerra, dos de las cuatro asociaciones de fabricantes de monigotes ofrecieron ayer un desfile en la calle 6 de Marzo, sur de Guayaquil, para inaugurar la venta anual de los gigantes de papel. Los gremios buscan que esta tradición se declare Patrimonio.

Jacinto Fernández, miembro de la directiva de la Asociación 6 de Marzo, acota que la confección de monigotes es parte de las tradiciones ecuatorianas y que su unión es para ser reconocidos como Patrimonio Cultural.

Con esa postura coincide Eddie Zambrano, presidente de la Asociación de Monigotes Solidarios de la 6 de Marzo. Explica que ese es el objetivo del primer desfile. Buscan trabajar de la mano del Municipio guayaquileño para que regule la venta de los muñecos y así crecer ordenadamente por el beneficio de la comunidad.

Zambrano agregó que las asociaciones (de 800 miembros) alistan otras dos actividades: el 15 de diciembre el desfile de las otras dos asociaciones (Los pioneros y Muñequeros vendedores), y el 6 de enero la clausura.

La tradición nació en los sesenta

Jorge Espinoza, de Los pioneros, relata que esta tradición nació en la década de los sesenta con el “Maestro Cruz”, quien era el único que confeccionaba la mitad de las caretas para los monigotes. Esto despertó la curiosidad de los adolescentes de la zona que aprendieron de sus habilidades e iniciaron en el negocio.

Juan Cruz Ladines y su hijo José Aurelio Cruz Rengifo decidieron romper esquemas al crear el primer muñeco con cartón y madera, naciendo así la tradición.

“Si usted me pregunta cómo nació la 6 de Marzo le diré que fue con 3 personas. Los maestros Cruz y yo. Al inicio se respetaba la jerarquía, así que esperaba que ellos vendieran su mercadería para sacar la mía”, indica.

Condorito, Beto el recluta, Juan Pueblo, eran los más vendidos en 1982 cuan inició Espinoza. Ahora sus dos hijos, su cuñado y su suegro se dedican a este negocio. (I)

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