Playas elevadas, un plus para el turismo en Manta

02 de septiembre de 2019 10:00

Playas sobre playas. Si es posible. Al píe de los acantilados en las playas El Murciélago y Barbasquillo, suroeste de Manta, en los hoteles cinco estrellas y en las zonas recreativas de los edificios de apartamentos, el ingenio de los arquitectos e ingenieros hace posible la construcción de estos espacios artificiales.

Maribel Castillo, una turista ambateña, de paso por Manta, el 27 de agosto, aprovechó la visita a un restaurante ubicado en el interior de un hotel cinco estrellas del puerto manabita, para broncearse y tomar refrescos en la playa privada de ese sitio de alojamiento. “No lo podía creer, playa sobre una playa, eso había visto en ciudades costeras de los Estados Unidos, nunca me imaginé que en Manta también exista esas facilidades, bien por nosotros los turista”.

El concepto de las playas elevadas como elementos esenciales para dar valor agregado a las edificaciones frente al mar en Manta, empezó hace 15 años. Uno de los grupos de constructores que iniciaron con este plus que ayuda mucho al momento de vender en propiedad horizontal fue GEM-Constructores de Quito.

En edificios como Oceanía y Myconos, GEM, puso en escena el aprovechamiento del recurso mar. El suelo es escaso en la zona de los acantilados, por eso se aprovecha al máximo cada centímetro para darle comodidad al condominio, asegura Carlos Garcés uno de los socios de GEM-Constructores.

La gente antes se conformaba con la vista del océano desde un apartamento, pero a medida que pasa el tiempo las nuevas formas constructivas, acompañadas de elementos tecnológicos entran en acción, asegura el estudiante de arquitectura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), Alejandro Arias.

En Manta, ahora para seducir a un turista o a un potencial comprador de un bien frente al mar, no solo hay que ofrecerle vistas panorámicas, los nuevos servicios, como las playas elevadas son esenciales, afirma Arias.

En los hoteles de alta gama también existen las playas privadas. Son una opción única, se las utiliza día y noche, no importa que haya marea alta, estas playas artificiales están sobre los cuatro y cinco metros sobre el nivel del mar, comenta Marco Dávila, ejecutivo del hotel Poseidón.

En las playas elevadas de Manta, se realizan fiestas, especialmente cumpleaños, y sobre todo ayudan en las zonas donde al pie del mar hay mucha roca como es el caso de Barbasquillo, agrega Arias. Existen playas privadas con canchas para voleibol, el mismo espacio se convierte en cancha para fútbol playa y sobre todo para el esparcimiento de los condóminos o turistas que llegan a vacacionar a los hoteles de la zona. (I)

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