Olas de 3 metros marcan el trayecto del Aquarius

Los 629 inmigrantes, repartidos en tres barcos de rescate, viajan en difíciles condiciones. España estudiará quiénes tienen la condición de refugiados.
15 de junio de 2018 00:00

“Es difícil mantenerse hasta en pie con olas de tres metros y el viento de 35 nudos”, contó uno de los cooperantes del barco Aquarius, que se dirige hacia la ciudad española Valencia, en el que viajan parte de los 629 inmigrantes desde Libia.

“Nos encontramos llegando a la Cerdeña oriental y como habíamos previsto las condiciones meteorológicas son muy malas. Es difícil mantenerse en pie”, explicó Alessandro Porro, cooperante de SOS Méditerranée.

La embarcación transporta a 106 personas (10 niños, 45 hombres y 51 mujeres), mientras que el resto viaja dividido en el buque Orione de la Marina italiana y en la patrullera Dattilo de la Guardia Costera.

Ellos fueron rescatados el pasado sábado y llegarán, según las previsiones, este domingo a Valencia, después de la negativa de Malta e Italia de que desembarcaran en sus puertos.

“Tratan a estas personas como peones en un juego político, deben ser tratados con respeto y dignidad, son personas con derecho como tú y como yo. Este viaje a España no es necesario. Hay muchos puertos seguros más cercanos, necesitan llegar a un sitio seguro lo más pronto”, reclamó David Beversluis, uno de los cinco doctores de Médicos Sin Fronteras (MSF).

Los barcos de rescate, con rumbo al puerto de Valencia, navegan en medio de un temporal del noreste que se complicará más en las próximas horas.

“Las personas vomitan y tienen náuseas, tanto los migrantes como el equipo de MSF. Se prevén olas de hasta cuatro metros durante la noche. Tenemos medicamentos para los mareos y vómitos, pero aun así un viaje tan largo en estas condiciones es difícil y sobre todo innecesario. Podemos tener un puerto seguro más cerca”, insistió Beversluis cuando el barco humanitario superaba ya las costas del sur de Sicilia.

Valencia lista para la recepción
Las autoridades y equipos de emergencia preparaban el jueves su dispositivo en Valencia (España) para recibir a los más de 629 migrantes.

La Cruz Roja anunció en un comunicado que “desplegará en las próximas horas” sus equipos de emergencia, integrados por más de 70 personas que “ofrecerán atención sanitaria, psicosocial y bienes básicos” a los migrantes rechazados por Italia y Malta.

Los equipos de la Cruz Roja “también procederán a la identificación de menores no acompañados y de mujeres embarazadas o con niños y niñas de corta edad, que necesitarán especial apoyo y asesoramiento”, añadió.

Según la ONG Médicos Sin Fronteras, en los buques van migrantes de 26 nacionalidades, 23 africanas y tres asiáticas (Afganistán, Bangladés y Pakistán).

“Tienen un nivel de estrés alto”, comentó el presidente de MSF España, David Noguera, y agregó que viajan seis embarazadas, 123 menores no acompañados y 11 niños de menos de cinco años.

La amenaza de expulsión
Los preparativos continúan del lado de las autoridades locales y del gobierno socialista español de Pedro Sánchez, que ofreció acoger el barco tras estar varado a 30 millas de las costas por el rechazo de Italia y Malta.

El ejecutivo dijo que obra por razones “humanitarias”, pero que aquellos que sean inmigrantes económicos se exponen a ser expulsados, como ocurrió con otros miles que llegaron en los últimos años a España.

En este sentido el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, indicó que en las entrevistas con los migrantes “se decidirá si es una persona susceptible de protección o no”, y recalcó que “no vamos a tratar distinto a las personas que vienen en el Aquarius”.

En el caso de los expulsados la incógnita está en saber cuál será su suerte. Los siete centros donde se encuentran estos migrantes a la espera de su devolución están saturados, informaron el Gobierno y algunas ONG.

La crisis diplomática en la UE
El caso del Aquarius provoca además una crisis diplomática entre Italia, desbordada por las llegadas continuas de migrantes desde Libia, y Francia, que criticó al Gobierno de Roma, en el que participa la ultraderecha, por no abrir sus puertos.

Sin embargo, este jueves 14 de junio el presidente francés, Emmanuel Macron, que hoy 15 de junio mantendrá un encuentro con el presidente del Consejo italiano, Giuseppe Conte, tras una conversación telefónica en la que subrayó que con sus comentarios no quiso ofender a Italia ni a los italianos.

Un plan de la Unión Europea (UE) para repartir de forma equitativa la oleada de inmigrantes que llegan a Europa fracasó con algunos países, sobre todo del este, que rechazaron la imposición de cuotas y otros, como Francia, que están por debajo de la cifra asignada. (I)

En España
El Gobierno y migrantes
La vicepresidenta del Gobierno español, Carmen Calvo, dijo que España no tiene problemas con Francia ni con Italia, y que en este caso actúa “como  obliga nuestra Constitución” y “como parte de Europa”.

10 mil migrantes irregulares llegaron a las costas de España en lo que va del año.

El tercer destino tercer destino de la UE
España es actualmente la tercera vía marítima de entrada de inmigrantes irregulares a la Unión Europea, detrás de Italia y Grecia. Esta nación solo pidió más integración al bloque. (I)

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