Coca Codo Sinclair avanza ya sin ‘líos’ laborales

16 de diciembre de 2012 - 00:00

Un 24,53% de avance en su obra física registra al momento la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, ubicado entre las provincias de Napo (cantón El Chaco) y Sucumbíos (cantón Gonzalo Pizarro), superando así las expectativas del cronograma establecido, que a estas alturas programaba que la obra esté lista en un 24,15%. 

Si se realiza un sobrevuelo sobre la zona de la construcción  se  evidencia que paulatinamente la emblemática central va  tomando forma, pues al momento han transcurrido casi 29 meses desde el inicio de la obra, lo que representa un 42,59% del plazo del contrato, cuyo total asciende a 66 meses.

Aquello  se debe a que etapas como la ingeniería conceptual ya están terminadas, y otras, como la ingeniería básica, tienen un porcentaje de avance superior al 97%.Otras partes  que tienen avanzadas sus obras son las del embalse compensador (34,04%), las de conducción (27,88%), la ingeniería de detalle (20,47%) y la captación (18,92%).

Al momento  se ha cancelado a la constructora china Sinohydro Corporation unos $ 610 millones, de los $ 1.979 millones establecidos en el contrato, que programa -además- que la obra debe ser entregada en estado operativo el 28 de enero de 2016.

A esa fecha, el país contará con 1.500 megavatios (MW) adicionales de potencia instalada y podrá producir 8.631 gigavatios hora al día (GW/h día). Al momento se ha avanzado en el 42,59% del proyecto Cai Runguo, representante legal de la firma china en el país, indicó que la obra es una decisión correcta del Gobierno.

“Ya se puede ver una parte de la construcción que ha sido realizada gracias al esfuerzo de un 80% de empleados ecuatorianos”.Sin embargo, admitió que ha tenido errores en la central, debido a que es la primera vez que Sinohydro opera en Sudamérica, por lo que indicó: “Aceptamos las críticas porque esto nos permite mejorar nuestro trabajo, siempre que sean justas y completas”. Lo dicho se debe una publicación realizada por revista Vanguardia, en la que se señalaba que hubo una suspensión definitiva de las obras por un problema en las construcciones, hecho que se dio, pero por un período menor a las tres semanas.

La paralización momentánea ocurrió solamente en un tramo de la construcción, debido a que hay diseños que deben hacerse sobre la marcha.El gerente de la empresa pública Coca Sinclair, Luciano Cepeda, destacó que este proyecto es el que tiene el mayor número de análisis y tiempo invertido en estudios de todos los que hay en el país.

“Tenemos más de 15 años de estudios, los hemos hecho desde los años de la ex Inecel, por eso es una de las mayores obras de ingeniería de todo el país”.El funcionario agregó que se ha criticado en varias ocasiones que no hay estudios previos para la construcción de la hidroeléctrica, pero existe un perfil geotécnico realizado en 1992, realizado sobre la  base de perforaciones de más de 10.000 metros de profundidad para definir la geología de los túneles por donde circulará el agua en la central.

Ante ello, Cepeda explicó que en Coca Codo Sinclair no ocurrirán cosas como las de la hidroeléctrica San Francisco -construida por la brasileña Odebrecht-, en donde el revestimiento de las tuberías tuvo averías, pues al momento de las excavaciones se definieron los tipos de revestimiento a utilizarse; además,  fueron empacados con gravilla para darles  mayor fuerza. Actualmente, en los cinco frentes que conforman el proyecto (captación - El Salado, casa de máquinas, tubería, San Luis V2 y embalse compensador) existen 3.446 trabajadores, de los cuales 1.290 corresponden al grupo de mano de obra calificada y 2.156 al de no calificada, es decir, obreros y albañiles.

En las obras de captación hay 623 trabajadores, en la casa de máquinas, 644; en la tubería, 120; en San Luis V2, 869; y en el embalse compensador, 1.084. A ellos se suman los 106 colaboradores que Coca Sinclair tiene en sus oficinas de Quito. Hay problemas laborales que se están solucionandoLas jornadas laborales en las obras de construcción del proyecto hidroeléctrico empiezan a las 07:00, después de que todos los trabajadores han desayunado y han sido movilizados a las diferentes unidades donde prestan sus servicios.

En el frente del embalse Compensador trabaja “Ronaldo” -conocido  así por sus compañeros dado su parecido físico con el ex futbolista-, quien es uno de los obreros de movilización de tierras.“No he tenido problemas”, comentó el trabajador, quien agregó: “Solo al inicio me pareció raro que los ‘chinitos’ nos gritaban e incluso alguna vez me molesté, pero luego nos supieron explicar que es parte de su cultura, pero les pidieron que se tranquilizaran y así lo hicieron”.

Al decir los “chinitos”, “Ronaldo” se refiere a los trabajadores de Sinohydro, la constructora oriental que fue contratada por el Estado para levantar la obra física de la central. “Ellos nos ayudan y nos enseñan un montón de cosas”, señaló el obrero, negando  así los problemas laborales que fueron denunciados semanas atrás por varios medios de comunicación. 

No obstante,  Cepeda reconoció la existencia de problemas laborales, especialmente  que la alimentación no es la adecuada, además de que han tenido dificultades en los procesos de potabilización del agua que consumen los trabajadores.“Vamos a solucionar esos problemas, nos vamos a encargar de que este proyecto no se quede en papeles y que se cumplan las instrucciones que nos ha dado la fiscalización de la obra”, se comprometió Cepeda.

Aquellas demandas derivaron en la separación y colocación de vistos buenos de 150 trabajadores de la obra, razón por la que técnicos del Ministerio de Relaciones Laborales (MRL) visitaron el proyecto y ordenaron la reincorporación de estas personas.

Las denuncias tenían que ver, además de la alimentación y el agua, con el pago de horas extras, por lo que la subgerente de Talento Humano de Sinohydro, Miriam Baldeón, ordenó la colocación de medidores biométricos, en donde se registrarán horas de entrada y salida de cada uno de los trabajadores.Sin embargo, estas denuncias tendrían un objetivo desestabilizador, según explicó una fuente cercana al proyecto, pues este grupo de trabajadores está ligado con el asambleísta opositor Guido Vargas, quien mantiene  contacto directo con los obreros demandantes.

“En una de las reuniones de negociación que tuvimos para solucionar la medida de hecho implementada por estos colaboradores, vimos que uno de ellos hablaba por celular con Vargas, quien le decía: ‘no cedas, no cedas y no cedas’”.Ni “Ronaldo” ni los obreros que estaban junto a él al momento de la entrevista desconocían  esto, sabían que había una medida de hecho, pero no conocían a Vargas; “nos llamaron al paro pero no fuimos porque queremos trabajar”, afirmó.

Para evitar estos problemas, se reúnen periódicamente Cepeda, Runguo, el equipo fiscalizador y delegados de los trabajadores.Aproximadamente a las 17:00 sale el autobús que lleva a “Ronaldo” y sus compañeros de regreso a su campamento, Todos se van con la satisfacción del deber cumplido y agradecidos.

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