Los males que nos deja diciembre

- 10 de enero de 2016 - 00:00
Tener una dieta hipercalórica durante diciembre puede dejar un mal más permanente: las libras demás.

Sobrepeso, indigestión, gastritis e infecciones intestinales son algunos de los malestares que te dejan las fiestas de diciembre. Retoma una vida saludable en el año nuevo.

Diciembre termina y con él se lleva las simultáneas reuniones familiares y de amigos que se realizan en torno a una mesa llena de manjares. Y aunque el último mes del año se va, te deja unos obsequios: unas libras demás y algunos malestares de salud.

Las fiestas de Navidad y fin de año son las épocas cuando se consume en exceso, y en diferentes horarios, proteínas y carbohidratos, dulces y bebidas alcohólicas. Según Diego Vega, gastroenterólogo, el exceso de hidratos de carbono y grasas en las festividades de diciembre le demandan mayor trabajo al hígado, al páncreas, a los jugos digestivos, entre otras partes del cuerpo que intervienen en la digestión.

“Cualquier alimento ingerido copiosamente va a fermentar y es capaz de producir infecciones porque hay un aumento bacteriano”, explica Vega.

Según el especialista, la digestión es la transformación física y química de los alimentos. Estos no llegan al tamaño microscópico necesario para la digestión si hay una sobre carga alimentaria, se quedan mal digeridos en el intestino, se fermentan y causan infecciones.

Según Paola Jervis, endocrinóloga, el exceso de comida puede causar una indigestión, conocida también como empacho. Aumento de gases, dolor de barriga y sensación de distensión abdominal son algunos de los síntomas. Pero este es un malestar transitorio. El tener una dieta hipercalórica durante diciembre deja un mal más permanente: las libras demás. Por ejemplo, los caramelos se transforman en grasas que causan el aumento del diámetro de la circunferencia de la barriga.

El exceso de grasas y carbohidratos no solo causa indigestión o sobrepeso, las personas que estaban en riesgo de diabetes podrían ya tener la enfermedad. Además, aunque no muestran síntomas, esta alimentación podría elevar los rangos de colesterol, ácido úrico y de triglicéridos en la sangre, por lo que se requerirá dietas estrictas o tratamientos con fármacos.

En estas fechas también son comunes las infecciones intestinales, y es que en Ecuador se tiene la costumbre de comer el ‘recalentado’ al día siguiente de las fiestas. Si los alimentos no recibieron un tratamiento adecuado, como ser refrigerados, podrían descomponerse y causar intoxicaciones.

“Por ejemplo, la carne molida, la mayonesa o las cremas, si permanecen en el ambiente mucho tiempo tienden a contaminarse y a producir toxinas causando una intoxicación alimentaria”, explica Jervis.

Según la especialista, la gastritis también es muy común en diciembre porque hay mayor ingesta de alcohol. Es así que empiezan dolores agudos en la boca del estómago que podrían extenderse a la región derecha del abdomen. Incluso hay gente que podría llegar a tener una colitis justamente por el exceso de grasas y la ausencia de fibras.

“Son épocas en que uno deja de comer fibra. Centramos la alimentación en los carbohidratos y no en las ensaladas. Además, hay exceso de café y de alcohol que también promueven la colitis”, comenta Jervis.

Los efectos del exceso de comida, de grasas, suceden, de igual forma, en niños. En la actualidad cada vez son más los menores vulnerables a una gastritis.

Según Francisca Cifuentes, nutricionista, en los niños se observa un exceso de consumo de golosinas más que de comida.

De igual forma pueden padecer un empacho pues los chocolates, por ejemplo, son grasas saturadas.

Volver a una vida saludable

Jervis recomienda que se empiece el año con una nueva dieta alimenticia en la que se eviten los fritos y se dé preferencia a las carnes blancas y a abundantes ensaladas con porciones reducidas de carbohidratos.

“Mucha gente pone de pretexto a las fiesta y cambia por completo su alimentación. Incluso hay quienes no desayunan porque en la noche tienen una cena. Alteran sus horarios de comida”, comentan Cifuentes.

Asegura que terminadas las fiestas de diciembre se debe empezar 15 días de una dieta de desintoxicación o depuración para retomar un estado de vida saludable.

Cifuentes recomienda que primero se establezca un horario de comidas. Después se debe eliminar por completo grasas, fritos, carnes rojas y de cerdo, yema de huevo, enlatados, todo lo que contenga muchas toxinas.

La nutricionista explica que las toxinas se quedan generalmente retenidas en el intestino, el riñón y el hígado. Por eso recomienda que durante estos días de desintoxicación se ingiera un batido elaborado con piña, pepinillo, apio, zumo de tamarindo y espinaca. Se lo debe beber en las mañanas y las noches, lo puede tomar cualquier persona pues no existe ningún tipo de contraindicación, solo no es aconsejable para las personas con anemia.

Se debe retomar el plato saludable: 25% proteínas, 25% carbohidratos y 50% verduras. El deporte debe ser constante en la vida de los adultos y los niños. Se debe realizar ejercicios 3 o 4 veces a la semana unos 30 minutos.

En el caso de los niños que sufrieron una indigestión o subieron de peso por el exceso de golosinas se requieren un tratamiento muy dócil.

“Al niño no se le puede decir que está gordo. Con ellos no se puede decir mucho la palabra dieta, sino que se habla de cambiar la alimentación”, explica Cifuentes y agrega que las costumbres alimentarias se adquieren en casa, con el ejemplo de los padres.

No olvides beber abundante agua, comer 5 veces al día, reducir las porciones de comida en los platos y evitar el alcohol.

En enero empieza una dieta de desintoxicación. Deja las grasas principalmente para retomar una vida saludable.

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