Ecuador, 17 de Mayo de 2022
Ecuador Continental: 12:34
Ecuador Insular: 11:34
El Telégrafo
Comparte

Análisis de aguas residuales de Guayaquil permite detectar el covid-19

La forma más común de medir a la pandemia del covid-19 en una ciudad es mediante la realización de pruebas PCR. Este método permite determinar cuántas personas se han contagiado con el virus. Sin embargo, en Guayaquil se aplica un modelo que es más rentable e igual de efectivo.

Interagua, Emapag, el Banco Mundial y la ESPOL efectúan desde junio del 2021 un proyecto para analizar las aguas residuales y así determinar la carga viral en los distintos sectores de la urbe. Mediante ese monitoreo se obtienen resultados que son trasladados al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal.

“Cuando estamos contagiados descargamos carga viral a través de nuestras heces. Entonces desarrollamos una técnica que nos permite, a partir de una muestra de agua residual, detectar las partículas del virus”, explicó el director del Centro de Agua y Desarrollo Sustentable de la ESPOL, Luis Domínguez.

En un periodo de 12 a 24 horas, personal de Interagua toma cada hora una fracción de la muestra (550 ml) para enviarlos a su procesamiento en el laboratorio de biomedicina de la universidad. Allí se demoran hasta tres días en conseguir los resultados. A fin de mes, el equipo de la ESPOL entrega al COE los datos de covid-19 por sector.

“La técnica nos permite observar la dinámica de la pandemia en el tiempo y en el espacio”, acotó Domínguez, dado que ayuda a medir las variaciones epidemiológicas por el incremento o reducción de casos. Guayaquil es la única ciudad del país en aplicar esta metodología, que surgió en Estados Unidos y se denomina ‘biobot’.

Al menos 40 sectores del cantón son monitoreados dentro de este proyecto. Sin embargo, los especialistas deben tomar en cuenta aspectos como la cantidad de personas que residen en un barrio y los horarios en los que varía el incremento de aguas hervidas en un día.

“Este tipo de trabajo nos permite optimizar los recursos porque no le hacemos una PCR a un individuo, sino que le hacemos una PCR a un sector de la ciudad”, agregó Domínguez. Desde su perspectiva, así se reducen los costos. Sin contar con los falsos negativos. Lo único que por el momento no se logra con el análisis es identificar el tipo de variante del covid-19.

El proyecto nació gracias al contrato suscrito con el Banco Mundial, que desembolsó 138.000 dólares para realizar 560 muestras desde junio de 2021 hasta mayo de 2022. En febrero se analizará si renuevan por un año más, explicó la gerente general de EMAPAG, Martha Orta.

“Nos ha ayudado bastante para tener ese insumo y esa herramienta que sirva al COE Cantonal, justamente para tomar acciones oportunas”, manifestó Orta. También señaló que los resultados son válidos y verídicos porque antes de la firma del contrato se calificó al laboratorio con la infraestructura necesaria para tratar las muestras.

La investigación de aguas residuales es una práctica científica que, inclusive en 2020, fue la fuente de una teoría sobre el surgimiento del covid-19 en Barcelona. Un estudio de la Universidad de Barcelona mencionaba que en muestras obtenidas en marzo de 2019 se encontraron partículas del coronavirus, aunque no se profundizó en el tema.

Teoría o no, el doctor Domínguez confirma que en el Ecuador aplicar esta metodología servirá no solo para detectar el covid-19, sino otro tipo de enfermedades virales que pasan desapercibidas.

Ecuador TV

En vivo

Pública FM

Noticias relacionadas

Social media